martes, 17 de mayo de 2016

D. Vicente Blasco Ibáñez (y II)



1921. Semana de homenajes a Blasco Ibáñez.

Quiero descansar en el más modesto Cementerio valenciano, junto al "Mare Nostrum" que llenó de ideal mi espíritu, quiero que mi cuerpo se confunda en esta tierra de Valencia que es el amor de todos mis amores. 


Después de presenciar la proyección de una película con las grabaciones de su primer día en Valencia, junto al Alcalde Sr. Samper en el cine Moderno, D. Vicente partía de nuevo hacia el Cabanyal


17 de mayo de 1921. La Barraca. 

La calle Capdepón y sus alrededores estaban repletos por numerosísimo público, tanto que era imposible de contener por los guardias de seguridad, bomberos, alguaciles y demás empleados públicos. La calle estaba materialmente cubierta por gallardetes y banderas, había varias tribunas para personalidades y una colocada entre dos medias barracas adosadas a unas casas con números 180 y 182.

Pasadas las seis y media de la tarde,  y cuando más público había, llegó la comitiva, formada por varios coches municipales precedidos de una sección de guardia municipal de caballería con uniforme de gala. Acompañanado a Blasco Ibáñez iba el Alcalde Samper y el director del diario El Pueblo Sr. Azzati.



Varios grupos de labradores vestidos a la vieja usanza y grupos vestidos de antiguas profesiones con sus trajes típicos valencianos se unieron al cortejo. Tracas, vivas y música en todas partes, Blasco en pie sobre el coche saludando a la gente, unos momentos de gran intensidad.

Blasco bajó frente a la tribuna que le habían destinado en la que destacaba una gran Señera donde unas labradoras le entregaron unas flores y unos horchateros, vistiendo zaragüelles,  le ofrecieron un vaso de horchata y otro de cebada. Entrando en la barraca saludando al propietario y su esposa.


El primero en hablar fue el Alcalde excusándose por su afonía, y en su nombre tomó la palabra el teniente de alcalde Marco Miranda, explicando el significado de la fiesta que se iba a celebrar elogiando a Teodoro Llorente y glorificando a Blasco Ibáñez.”: “Valencianos: la típica barraca valenciana desaparece; ella que encerró en sus sombras toda la vida de Valencia. La barraca desaparece en esta forma plástica, pero perdurará siempre en la poesía bellísima de Teodoro Llorente y en la prosa mágica de Blasco Ibáñez, gloria no solo de Valencia y España sino del mundo”.  Una atronadora salva de aplausos acogió los últimos versos. A continuación el concejal Ballester Gozalvo dio lectura a la composición poética de Llorente “La Barraca”.


Seguidamente adelantose D. Vicente y empezó a hablar entre aplausos. Evocó recuerdos de cuando escribían Teodoro Llorente y él, le vino a la memoria que el gran error de Llorente fue su amor a Valencia que nunca quiso salir de ella,yo recuerdo cuando el venerable patriarca de las letras era diputado monárquico, yo era diputado republicano, y cuando estábamos en Madrid, por las tardes, huyendo del salón de sesiones me buscaba y me decía:

“¿Vicente que hacemos aquí?”, “aquí nos aburrimos” “¿Nos vamos a Valencia?”, ¿a ver aquellas playas y aquel sol?

“Sabed que Teodoro fue la encarnación de toda alma valenciana, fue un poeta excelso, a cuya memoria, por muchos homenajes que le dediquéis, nunca honraréis bastante. Yo, en cambio, que también sentí la caricia halagadora de esta bendita tierra, la misteriosa atracción de Valencia, supe a tiempo arrancarme a su encanto con rudo tirón y partí paseando el espíritu valenciano por todos los hemisferios”, “No será nada nuevo para vosotros si digo que al venir aquí me siento como en el seno de mi familia. ¿Quién que sea de los poblados marítimos no me conoce y no conoce mi amor por ellos?, la única casa que poseo en el mundo está aquí, en la Malvarrosa”

“Cuando paseaba por Nueva York, París o Londres y veía en sus escaparates las traducciones de “La Barraca”, “Flor de Mayo” o “Cañas y Barro”, esas novelas que yo escribí para vosotros, como cosa íntima y familiar y que han sido traducidas a los primeros idiomas del mundo. Y ante ellos pensaba yo: para un chico que ha nacido en la calle Jabonería Nueva y que es valenciano, no ha estado mal la vida”

“No soy un espíritu retrógrado que se opone al progreso y quiere conservar para siempre la barraca como vivienda para los valencianos, que deben vivir en casas cómodas, con cuarto de baño; pero el progreso no es una razón para olvidar el pasado glorioso de Valencia, y de vosotros no debe desaparecer el recuerdo de esta vivienda que representa una nota de arte de Valencia”.


Dijo que se proponía dar la vuelta al mundo, continuando sus viajes, y que allí donde esté su espíritu rendirá culto a Valencia, y piensa con horror morir lejos de ella.

Terminó su discurso encareciendo a sus oyente que si muere lejos de Valencia hagan cumplir su voluntad de recoger sus restos y depositarlos en el Cabañal (diario El Pueblo 18-05-1921), “traedme aquí, porque estoy seguro de que, si muero y quedo lejos de Valencia, habré muerto definitivamente, pero si depositáis mi cuerpo en esta playa  y mi espíritu percibe el rumor del Mediterráneo viviré eternamente”, “Quiero descansar en el más modesto Cementerio valenciano, junto al "Mare Nostrum" que llenó de ideal mi espíritu, quiero que mi cuerpo se confunda en esta tierra de Valencia que es el amor de todos mis amores.

El orador fue ovacionado delirantemente, seguidamente se descubrió una lápida recordando el acto celebrado y el dueño de la barraca, visiblemente emocionado, le estrecho la mano a Blasco Ibáñez y el acto se dio por concluido.

Fuentes:
Biblioteca Valenciana.
Hemeroteca Municipal.
Archivo Histórico Municipal.
Colección particular. 
  

lunes, 16 de mayo de 2016

D.Vicente Blasco Ibáñez. (I)

1921. Semana de homenajes a Blasco Ibáñez.  

Hace 95 años la ciudad de Valencia realizó la celebración de la Semana de Homenaje a D. Vicente Blasco Ibáñez. El 15 de mayo de 1921 llega a Valencia en el expreso de Madrid y el recibimiento en la estación del Norte fue algo indescriptible, se iniciaba una semana de fiestas, homenajes y gratitud.

16 de mayo de 1921. Mare Nostrum.

D. Vicente llegando a la Acequia de Gas.

La zona de la tribuna de autoridades estaba tomada por los niños y maestros de las escuelas nacionales del Marítimo bajo las órdenes del delegado regio de primera enseñanza Sr. Calatayud. Desde mucho antes ya estaban haciendo acto de presencia el presidente de la Asociación de Maestros Sr. Guinart y la junta directiva, el Rector de la Universidad D. Rafael Pastor y el secretario de la misma Sr. Viñals, el ex alcalde Sr. Gurrea, el Dr. Pérez Feliu, el Sr. Grollo y Ferrer Peset en representación de la Junta de Obras del Puerto y otras muchas personalidades. 

A las 12 del mediodía llegaba a la calle de la Reina la comitiva siendo recibida por numerosas explosiones de tracas. A las 12 y cuarto bajaba del carruaje para entrar en el solar cedido por el Estado para la escuela. D. Vicente ocupaba un lando con el Sr. Samper, seguidos por otros carruajes de concejales, autoridades y maceros con gramallas. Abría la marcha una sección de caballería de la guardia municipal. 

Blasco Ibáñez se puso en pie para saludar a los congregados y recibir una serie de ráfagas de fotos. Después, acompañado por el Alcalde y el diputado Féliz Azzati, subió al estrado, siguieron sus hijos Mario y Sigfrido, el presidente de la comisión de Instrucción Pública Sr. Llagaria y los concejales, Salvador, Ballester y García Dutrús.


El secretario del Ayuntamiento leyó el acta: “En la ciudad de Valencia, a 16 de mayo de 1921. Siendo Alcalde D. Ricardo Samper el Ayuntamiento acordó que se colocara la primera piedra para levantar un edificio destinado a escuela en el solar cerca de la playa que ha cedido el Estado con éste objeto. 
 
 Al propio tiempo acordó que este grupo escolar, cuya primera piedra se coloca, llevara el nombre de una novela de D. Vicente Blasco Ibáñez titulada “Mare Nostrum” y el acto de iniciar las obras formará parte de los festejos que se celebren para honrar la visita con que nos ha favorecido el eximio literato.

Reunido hoy el Ayuntamiento en corporación, con asistencia del Sr. Blasco Ibáñez, Diputación provincial y autoridades y centros de cultura de Valencia se procedió a colocar la primera piedra del Grupo Escolar “Mare Nostrum” de cuyo acto, como secretario, levanto acta, que firman conmigo el señor Blasco Ibáñez y demás representaciones”.

 Seguidamente tomó la palabra el Sr Llagaria que tras un breve discurso le dio paso a D. Vicente:

 “Valencianos, amigos míos: Una de las mayores satisfacciones que puede sentir un literato , es ver que el título de uno de sus libros lo dan no a una calle, no a un monumento ostentoso, sino a una escuela, a lo que representa el porvenir , que es a modo de un templo para generaciones futuras; es en una palabra, el lugar donde se moldea el alma, donde se moldea la España del porvenir”, “yo puedo deciros que cuando he viajado por el Mediterráneo he encontrado Valencia en todas partes. Hasta concretaré más: he encontrado el Grao y Cabañal por todas partes.”, yo os deseo, niños todos que me escucháis, yo os deseo a vosotros maestros; yo os deseo a todos los habitantes de esta ciudad mediterránea, que esta escuela sea en el porvenir algo que honre no al pobre libro que le sirvió, no al pobre escritor que lo ha hecho, sino a este “Mare Nostrum” que es uno de los títulos más grandes que existen  dentro de la Historia Universal

Seguidamente se procedió a poner la primera piedra, en un caja de zinc de colocó el acta, los diarios del día y unas monedas de plata y cobre corrientes y el señor Blasco con una paleta artística con inscripciones alusivas echó varias paletadas sobre la piedra, acto seguido partió el señor Blasco Ibáñez con la comitiva que le acompañó, entre aplausos y vivas, "Blasco nostrum" vitoreaban una y otra vez... 

 1919 Detalle del plano.

Debido a la larga duración del acto no se pudo realizar la visita a las obras del puerto en el vagón salón de la Junta de Obras del Puerto. Trasladándose la comitiva al restaurante Miramar. La J. O. P. solicitó participar en los festejos con una aportación de 5.000 pts. que no les fue concedida, por lo que los vocales sí que participaron en el homenaje pagando de sus bolsillos el banquete para 200 comensales en el restaurante “Miramar”.

Restaurante Miramar.

La presidencia de la mesa la ocuparon el Alcalde Sr. Samper y Blasco Ibáñez, entre los presentes estaban Sr. Llagaria, D. José Grollo por la J.O.P, Antonio Ferrer Peset,  en representación de la Universidad Sr Deleito, el concejal del Marítimo D. Manuel García Dutrús.Todos los de la mesa presidencial encantados oyendo a Blasco Ibañez hablabdo de sus viajes y de los pueblos donde había estado. Por fin se levantó D. Vicente y comentó:

"No voy a pronunciar un discurso. Este almuerzo familiar, íntimo,  era un alto, un descanso entre dos ceremonias. ¿De qué quieren ustedes que hable? "

Muchas voces replicaron: de lo que quiera, de lo que quiera...

Pues bien voy a ser como un ilustrado...

Empezó a hablar largamente de los Estados Unidos a quién consideró una gran potencia, "son un mundo dentro de otro mundo" "en el palacete de la Casa Blanca durante cuatro años se gobierna el mundo" "`¡que hermosa y que grande es esa nación!"

"Hay estados donde está prohibido el alcohol y fumar en los vagones del tren" "He tenido el honor de comer en la Escuela Militar de EEUU donde se enseña el español, donde se disculparon por la guerra de Cuba conociendo el error del Maine". "En EEUU antes de dictar las leyes, se mitinea, se discute, se batalla, pero una vez sancionadas, se acatan y se cumplen"
 
También quedó anulado el paseo por la costa en el J. J. Sister que había puesto la compañía Transmediterránea, debido a la prolongación de los actos anteriores y por la toma del puerto una gran cantidad de gente que quería ver a D. Vicente, llegando a ser ocupada la cubierta del barco por más de 2.000 personas.

 J. J. Sister. Cia. Transmediterránea.

Debido a estos problemas D. Vicente Blasco Ibáñez dio por concluida su primera jornada en el Cabanyal.

Notas sobre la escuela Mare Nostrum: 
  
El 8 de enero de 1922, el Ayuntamiento  acuerda realizar unas obras de mejoras en la ciudad, entre las que se encontraba le inicio de las obras del grupo escolar Mare Nostrum, que representaba la cultura del futuro. El tiempo pasaba y 5 años desps de poner la primera piedra se cree en la necesidad de construir un grupo escolar en los Poblados Marítimos y que se debería invertir 500.000 pts en los solares que habían servido de almacén de adoquines, junto al teatro Serrano, donde estuvo Blasco Ibáñez.

El 15 de noviembre de 1933, después de realizar modificaciones en el proyecto del grupo escolar, se solicitó al Estado que subvencionara el 50% de la construcción del "Mare Nostrum".

 1933, el acorzado Jaime I entrando en el puerto.

Cuando el 29 de octubre de 1933 el acorazado Jaime I atracaba en Valencia, en el traslado de los restos de D. Vicente Blasco Ibáñez, el grupo escolar Mare Nostrum aún no se había construido.