viernes, 23 de septiembre de 2016

La estación del Cabanyal y Blasco Ibáñez.


"Ir a la cárcel es un deporte para mi". V. Blasco Ibáñez.

2015. Estación Cabanyal. Foto propia.

Uno de los grandes aventureros que ha tenido Valencia, digno de ser inmortalizados en una de sus novelas, fue D. Vicente Blasco Ibáñez. Sus carreras huyendo de la policia eran seguidas hasta por la prensa nacional.

El diario "El Pueblo" estaba en la calle D. Juan de Austria, para la gente de hoy es muy fácil hubicarlo pero en aquella época, hace poco más de 100 años, el centro de Valencia era completamente diferente a como es hoy, era la zona conocida como el barrio de Pescadores uno de los más peligrosos de Valencia en la época del diario fundado por Blasco Ibáñez. Un barrio degradado por los edificios en ruina, con no más de tres pisos de altura, ocupados por ladrones, contrabandistas y prostitución; formaban manzanas ideales para esconderse huyendo por sus tejados y los boquetes entre edificios. Es fácil imaginar a D. Vicente cruzando por los interiores de los edificios por todas las manzanas huyendo de la policia por sus ideas y sus publicaciones en el diario. Una época en que había desencadenado todos sus amores y odios políticos.

En julio de 1890, con la llegada de Cánovas del Castillo al Gobierno, Blasco y los suyos salieron a la calle y en la plaza de San Francisco, cerca de la estatua de Ribera, obra de Mariano Benlliure, se encaramó al árbol conocido por la "Libertad" y empezó a protestar por Cánovas hasta que la Guardia Civil derribó la verja que protegía el jardín para salir a la carrera...conociendo los lugares del centro y con amigos consiguió llegar a Villanueva del Grao enscondiéndose en una barca como si de un acorazado se tratase, de un seguidor de Blasco..."Don Visent...el que vullga que vinga açi a traurelo". Entrevista a  María Blasco.

2015. Estación Cabanyal. Foto propia.

La estación ubicada en Pueblo Nuevo del Mar inicio su expediente de contrucción en 1862, un año más tarde se reclamaban las dos estaciones en la nueva vía de Tarragona una en el Grao y otra en el Cabanyal, aceptándose contruir sólo la del Cabanyal (para el disfrute de los bañistas de la capital que venían a la playa...era lo que se publicaba en prensa).

1863. El Clamor del Público.

En el otoño de 1863 se inauguraba la estación del Cabanyal de la linea de ferrocarriles de Valencia-Tarragona. Pronto se vio la necesidad de construir una nueva estación a la otra parte del camino de Algirós, ya que vieja estaba situada sobre una red de acequias y rodeada de lodo por todos  los caminos que se transitaban para llegar a ella. En 1890 "El Ayuntamiento de Pueblo Nuevo del Mar así lo solicita al de Valencia la necesaria urbanización de la zona de la nueva estación, ampliando el camino de Algirós, dándole comodidad y embellecimiento de la zona del camino y los que llevan a él que son pertenecientes a Valencia, mientras este Ayuntamiento se compromete a adoquinar los accesos de la estación, colocando un jardín con bancos y arbolado y la instalación de faroles de gas, corriendo a cargo del consumo y de todas las reparaciones futuras". Archivo Histórico Municipal.

http://caminosdeferro.blogspot.com.es/2015/05/ev-cabanal-realidad-o-miniatura.html
Hall y taquilla. Foto Vicente Miralles.

Y llegamos aquí que D. Vicente Blasco Ibáñez cansado de huir y pasar periodos de prisión, además de pensar que su vida podía correr peligro, tras esconderse en la zona de Nazaret, decidió salir para Marsella. Su padre Gaspar Blasco acudió de noche a la flamante estación del Cabanyal para sacar dos billetes para Barcelona, allí en su hall esperarían a la llegada del tren para el destino hasta Marsella  para dirigirse a París.

Hasta que fue acogido a la amnistía de 1891 y regresó a Valencia. Volviendo a las andadas y fue recluido en el penal de San Gregorio.

1896. D. Vicente en una celda de la cárcel de San Gregorio. Archivo Biblioteca Valenciana.

 Convento S. Gregorio. José Martínez Aloy.

En octubre de 1896 escribe desde el penal una carta a un cabanyalero ilustre, D. José Benlliure, en ella le comenta que ha sido condenado a dos años como una rata que se dedica a limpiar relojes...y en la amable compañía de éstos y de algún condenado "per coses de homens" (sic) o sea por navajazos, y yo condenado por consejo de guerra por acudir a una manifestación al grito de ¡Viva España! y empeñados con sus injusticias y venganzas en hacerme malo... tiempo queda para vengarme....Fundación Blasco Ibáñez.



 El resto de su extraordinaria vida es otra historia...